domingo, 20 de septiembre de 2009

Éthique a la carte

Hacia una ética para los dominios deliberativos. Se requiere de una ética que reconozca al debate como dominio finito dentro de la sociedad y al radicalismo, en particular, como una función retórica de éste. Igualmente, debe responder a la necesidad de integración del dominio deliberativo con esa sociedad no-fundacional que lo rodea. Bien podría ser llamado Radicalismo Hermenéutico. Este ejercicio de especialización filosófica e integración es comparable con los procesos de epigénesis en organismos superiores. Un punto de partida para esta propuesta de meta-representación son las funciónes culturales de producción, reproducción y consumo (si mal no estoy, propuestas por P. Bourdieu). Un ejemplo de esto es la observación de que el pragmatismo filosófico, si bien regula el consumo filosófico, poco aporta a su producción. De esta forma los diferentes "órganos" filosóficos se dividen y articulan de acuerdo a sus funciones culturales.
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