domingo, 4 de julio de 2010

Dos caminos, una misma diferencia



Podemos leer diferente. En la estrategia reformista el lector abre, estira, deforma. Pero siempre conjurando al fetiche. Podemos escribir algo nuevo. En la estrategia revolucionaria el lector aisla a su víctima en el espacio y en el tiempo; la recorta, la congela (para destruir la forma hay que congelarla). Bien podemos hablar de procesos internos y externos de cambio respectivamente [1]. También el texto puede tomar la iniciativa al predisponer la respuesta del lector. Puede escribirse abierto como el libro místico (apertura semántica) y el diccionario (apertura gramatical), o cerrado como el libro místico (clausura gramatical) y el diccionario (clausura semántica).

[1] Acaso la virtualización pueda entenderse como la conquista del reformismo sobre la revolución.

Image credit: Tony Cenicola in The New York Times' Article: Patching Up the Frayed Couch by Saki Knafo.
Publicar un comentario